Qué es la mamoplastia y qué corrige
La mamoplastia agrupa técnicas quirúrgicas que remodelan la mama. No es una sola operación: se escoge la técnica según lo que necesites corregir.
- Aumento con implantes: añade volumen y mejora la proyección o la simetría cuando las mamas son pequeñas, han perdido volumen tras un embarazo o la lactancia, o existe una diferencia notable entre ambas.
- Reducción: retira tejido mamario, grasa y exceso de piel en mamas muy voluminosas, que pueden causar dolor de espalda, molestias en hombros o irritación bajo el pliegue.
- Pexia: reposiciona la glándula y el pezón y retira piel sobrante cuando hay caída, sin necesariamente cambiar el volumen.
En ocasiones se combinan, por ejemplo una pexia con implante cuando hay flacidez y pérdida de volumen al mismo tiempo. También puede corregirse la asimetría o ajustar el tamaño de la areola. Lo importante es que el plan quirúrgico responda a tu anatomía y a tus metas, y que conozcas de antemano las cicatrices que implica cada técnica.
Para quién está indicada y para quién no
La mamoplastia suele considerarse en mujeres adultas con salud estable que desean cambiar el tamaño, la forma o la posición de sus mamas, o que tienen molestias físicas por el volumen. Lo que cuenta es que las expectativas sean realistas.
- Aumento: mamas pequeñas, pérdida de volumen o asimetría.
- Reducción: mamas grandes con molestias físicas o desproporción corporal.
- Pexia: caída del tejido o pezones descendidos.
Puede no ser recomendable, o conviene posponerla, en estos casos:
- Embarazo o lactancia en curso.
- Enfermedades no controladas, como hipertensión, diabetes o trastornos de coagulación.
- Tabaquismo activo sin disposición a suspenderlo antes y después de la cirugía.
- Desarrollo mamario aún incompleto por la edad.
- Expectativas que la anatomía no permite alcanzar.
Si planeas un embarazo próximo, coméntalo en la valoración, porque puede influir en el momento y en la técnica. La decisión final se toma tras examinarte y revisar tus antecedentes.
Cómo es la cirugía con el Dr. Sandro Florez
Valoración
Se revisan tu historia clínica, tus antecedentes familiares y personales, y se examinan las mamas: volumen, forma, simetría, posición del pezón y calidad de la piel. Hablamos de lo que deseas y de lo que es posible, y se te explican técnica, ubicación de cicatrices, tipo y tamaño de implante si aplica, y riesgos.
Cirugía
Se realiza en un entorno quirúrgico habilitado, con anestesia administrada por un especialista. La duración depende de la técnica y de si se combinan procedimientos; en general se cuenta en horas. Al terminar se colocan apósitos y, según el caso, un sostén especial o drenajes.
Después
Pasas un periodo de observación y recibes indicaciones por escrito sobre cuidados, medicamentos y señales de alarma. Se programan controles para revisar la evolución. Si quieres valorar un procedimiento complementario, como la liposucción, puede conversarse en la misma consulta.
Exámenes, preparación y anestesia
Antes de la cirugía se solicitan exámenes de laboratorio y una valoración preanestésica para confirmar que estás en condiciones de operarte. Según tu edad y antecedentes, también pueden pedirse estudios de imagen de la mama, como ecografía o mamografía.
La preparación suele incluir:
- Informar al equipo sobre medicamentos, suplementos y alergias.
- Suspender el cigarrillo y ciertos fármacos que aumentan el sangrado, según se te indique.
- Ayuno el tiempo que te señalen.
- Organizar acompañamiento para el día de la cirugía y los primeros días en casa.
- Tener listo el sostén y los elementos que se recomienden.
La mamoplastia se realiza habitualmente bajo anestesia general, aunque la elección depende de la técnica y de la valoración del anestesiólogo. Toda anestesia conlleva riesgos, que se explican antes de firmar el consentimiento informado. Es el momento de resolver cualquier duda; ninguna pregunta sobra.
Recuperación y postoperatorio
La recuperación varía de una persona a otra y según la técnica. En general, los primeros días hay molestias, hinchazón, sensación de tirantez y cambios en la sensibilidad, que se manejan con medicamentos formulados por el médico.
- Suele recomendarse reposo relativo los primeros días, con movilidad suave para favorecer la circulación.
- Se usa un sostén o faja específica durante el tiempo indicado.
- Evita levantar peso y los movimientos bruscos de los brazos durante varias semanas.
- El regreso al trabajo de oficina suele ocurrir en una a dos semanas; el ejercicio intenso, en general, tarda más.
- Cuida las heridas como se te indique y evita exponer las cicatrices al sol.
Consulta de inmediato si notas fiebre, enrojecimiento intenso, secreción, dolor creciente o asimetría marcada de aparición súbita. Los controles permiten detectar a tiempo cualquier complicación. Si en algún momento necesitas orientación, puedes agendar una cita de control.
Resultados: qué esperar y cuándo
Poco después de la cirugía ya se aprecia un cambio, pero el resultado inicial se ve alterado por la inflamación. Las mamas pueden verse altas, firmes o algo asimétricas al principio, y se asientan de forma gradual durante semanas o meses.
El aspecto definitivo suele evaluarse pasados varios meses, cuando la hinchazón cede y las cicatrices maduran. Estas cicatrices son permanentes, aunque con el tiempo suelen volverse más claras y discretas; su calidad depende en parte de tu cicatrización.
- Los implantes no son para toda la vida: pueden requerir controles y, eventualmente, revisión o cambio.
- El envejecimiento, los cambios de peso y los embarazos modifican la forma de la mama con los años.
- Ningún resultado es idéntico en ambos lados; cierta asimetría leve es normal.
Mantener un peso estable, usar un buen soporte y asistir a los controles ayuda a conservar el resultado. Si buscas armonizar también otras zonas, puedes informarte sobre la abdominoplastia.
Por qué operarte con un médico cirujano en Bogotá
Una cirugía mamaria es un procedimiento médico con riesgos reales, y requiere criterio clínico antes, durante y después. Operarte con un médico cirujano formado en el área te permite contar con una evaluación completa, un plan individualizado y seguimiento responsable.
- Verifica que quien te opera sea médico con formación quirúrgica y que el procedimiento se realice en una institución habilitada.
- Pregunta por las alternativas, las cicatrices esperables y las posibles complicaciones; desconfía de quien solo promete.
- Confirma que habrá controles postoperatorios y una vía clara de contacto.
En Bogotá encuentras muchas opciones, por lo que conviene comparar con criterio más que con afán. El Dr. Sandro Florez atiende en el norte de la ciudad y dedica la valoración a escuchar tus objetivos y explicar con honestidad qué puede lograrse. Si vives fuera de la ciudad, consulta la información para pacientes de fuera de Bogotá.
Cuánto cuesta una mamoplastia en Bogotá
El valor de una mamoplastia no es el mismo para todas las pacientes, porque depende de varios factores. Por eso no publicamos cifras: un número sin examinarte sería poco serio.
- Tipo de procedimiento: aumento, reducción, pexia o una combinación.
- Implantes: tipo, tamaño y características, cuando se usan.
- Anestesia y equipo médico: honorarios del anestesiólogo y del personal que participa.
- Institución: uso de quirófano y servicios de la clínica.
- Exámenes y controles: estudios previos y seguimiento posterior.
- Procedimientos adicionales: por ejemplo, si se combina con otra cirugía como el BBL.
Tras la valoración recibirás un presupuesto claro, con lo que incluye y lo que no. Te recomendamos compararlo con detalle y no decidir únicamente por el precio, pues la seguridad y el seguimiento también hacen parte de la ecuación. Puedes agendar tu valoración para conocer el costo según tu caso.


