Qué es la remoción de lunares y verrugas y qué corrige
Es el retiro controlado de lesiones benignas de la piel del rostro. Se hace con anestesia local y, según el caso, mediante extirpación con bisturí o con láser. La elección depende del tamaño, la profundidad, la ubicación y el aspecto de la lesión.
Puede ayudar con situaciones como estas:
- Lunares elevados que se enganchan con la ropa, el afeitado o el maquillaje.
- Verrugas en párpados, mejillas, frente o alrededor de la boca.
- Lesiones que te incomodan estéticamente y quieres retirar.
- Lesiones que han cambiado y conviene estudiar con patología.
Lo que no hace es modificar la calidad general de tu piel ni tratar manchas extensas. Tampoco elimina el riesgo de que aparezcan nuevas lesiones con el tiempo, pues dependen de la genética y de la exposición solar. Si tras el retiro quedara una marca que quieras mejorar, existen opciones como la eliminación de cicatrices, que se valoran más adelante.
Para quién está indicada y para quién no
Suele ser una buena opción si tienes una o varias lesiones benignas en el rostro que deseas retirar, entiendes que quedará una cicatriz (que se procura mínima) y puedes seguir los cuidados posteriores.
En general, puede estar indicada si:
- Tienes lunares o verrugas faciales que te molestan.
- Buscas un procedimiento ambulatorio y de corta duración.
- Tienes expectativas realistas sobre la cicatriz.
Conviene esperar o replantear el procedimiento en situaciones como:
- Infección activa en la zona o piel muy inflamada.
- Antecedente de cicatrización queloide o hipertrófica, que exige una valoración más cuidadosa.
- Alteraciones de la coagulación o uso de ciertos medicamentos, que deben revisarse con tu médico.
- Embarazo o lactancia, donde se evalúa caso por caso.
Si una lesión tiene bordes irregulares, varios colores, crece rápido, sangra o cambia, no se debe tratar como un asunto estético: requiere evaluación médica y estudio del tejido. En esos casos el retiro tiene un propósito diagnóstico, y la decisión se toma durante la valoración.
Cómo es la cirugía con el Dr. Sandro Florez
Valoración
En la consulta, el Dr. Sandro Florez examina cada lesión, revisa tus antecedentes y te explica qué técnica es más adecuada. También habla contigo sobre la cicatriz esperable y si el tejido debe enviarse a patología.
Cirugía
Se limpia la zona y se aplica anestesia local. Si se elige la extirpación, se retira la lesión siguiendo, cuando es posible, las líneas naturales de la piel para que la cicatriz quede menos visible, y se cierra con sutura fina. Si se elige el láser, se elimina la lesión por capas, con control sobre la profundidad. Es un procedimiento ambulatorio y, en general, de corta duración, aunque varía según el número y tamaño de las lesiones.
Después
Se coloca un apósito o se indican cuidados de la herida y se explican las señales de alarma. Si se tomó muestra, el resultado de patología se revisa contigo en un control posterior. Los puntos, cuando se usan, suelen retirarse en la primera semana, según la zona del rostro.
Exámenes, preparación y anestesia
Para lesiones pequeñas y benignas, muchas veces no se requieren exámenes de laboratorio extensos. Aun así, el médico decide según tu salud general, tus antecedentes y la cantidad de lesiones a tratar.
Antes del procedimiento suele ser útil:
- Informar sobre alergias, enfermedades y medicamentos, sobre todo anticoagulantes o antiinflamatorios.
- Evitar el sol directo y el bronceado en la zona durante las semanas previas.
- Llegar con la piel limpia, sin maquillaje ni cremas en el área.
- Consultar si has tenido cicatrices gruesas o queloides.
La anestesia suele ser local, con una inyección pequeña en la zona. Puedes sentir un ardor breve al aplicarla y, después, presión o sensación de tirón, pero la zona permanece adormecida durante el procedimiento. Las lesiones de mayor tamaño o muy numerosas pueden requerir un plan distinto, que se define en la valoración. Si tienes dudas sobre tu caso, puedes agendar una cita para revisarlo en persona.
Recuperación y postoperatorio
La recuperación suele ser sencilla y permite retomar la mayoría de actividades cotidianas en poco tiempo, aunque cada piel responde distinto.
Cuidados habituales:
- Mantener la herida limpia y seca, según las indicaciones recibidas.
- Aplicar los ungüentos o apósitos formulados.
- No retirar costras a la fuerza, porque puede dejar marca.
- Usar protector solar de forma estricta una vez la piel lo permita, ya que el sol puede oscurecer la cicatriz.
- Evitar maquillaje sobre la herida hasta que se indique.
Es normal que haya enrojecimiento, leve hinchazón o una costra fina durante los primeros días. En el caso del láser, la zona suele quedar rosada durante un tiempo. Consulta si notas dolor creciente, secreción, fiebre, enrojecimiento que se extiende o sangrado persistente. La cicatriz madura de forma gradual a lo largo de meses, y el enrojecimiento inicial suele disminuir con el tiempo.
Resultados: qué esperar y cuándo
La lesión se retira en el mismo procedimiento, pero la cicatriz tarda en asentarse. Al inicio puede verse rosada o ligeramente elevada, y con las semanas y los meses suele aplanarse y aclararse. Un resultado final se aprecia, en general, después de varios meses.
Conviene tener presente que:
- Siempre queda una marca; el objetivo es que sea discreta, no inexistente.
- La calidad de la cicatriz depende de tu tipo de piel, la zona del rostro, la técnica y los cuidados.
- Algunas lesiones, como ciertas verrugas, pueden reaparecer.
- Se pueden formar lunares o lesiones nuevas con los años, y la protección solar ayuda a cuidar la piel.
Si la cicatriz queda más visible de lo esperado, hay opciones complementarias, como el microneedling, que se evalúan cuando la herida ya ha madurado. Si se envió muestra a patología, el informe confirma la naturaleza de la lesión y orienta si se requiere algún seguimiento adicional.
Por qué operarte con un médico cirujano en Bogotá
Una lesión en el rostro merece un diagnóstico antes que un tratamiento. Un médico cirujano puede distinguir lesiones benignas de otras que necesitan estudio, elegir la técnica adecuada y manejar posibles complicaciones. En Bogotá, esto también facilita los controles posteriores, que son parte importante del resultado.
Con el Dr. Sandro Florez tienes:
- Valoración médica previa de cada lesión.
- Elección de la técnica según tu caso, quirúrgica o láser.
- Estudio histopatológico cuando está indicado.
- Seguimiento de la cicatrización y orientación sobre cuidados.
Si tienes otras lesiones cutáneas que no son lunares ni verrugas, como bultos bajo la piel, puede ser útil conocer la remoción de lipomas. Si vives fuera de la ciudad, consulta la información para pacientes de otras regiones en out of town. Puedes conocer más sobre el equipo en nosotros.
Cuánto cuesta la remoción de lunares y verrugas en Bogotá
El valor no es el mismo para todos los pacientes, por lo que no es posible dar una cifra sin conocer tu caso. Se define después de la valoración, cuando se sabe qué se va a tratar y cómo.
Suele depender de:
- El número de lesiones que se retiran.
- El tamaño, la profundidad y la ubicación en el rostro.
- La técnica elegida: extirpación quirúrgica o láser.
- La necesidad de estudio histopatológico.
- Los controles posteriores y los materiales requeridos.
Durante la consulta recibes una explicación clara de lo que incluye el procedimiento, para que decidas con información completa y sin compromisos. Si quieres conocer el valor en tu situación, lo más conveniente es agendar una valoración en el consultorio de Bogotá.


